Zurich Marató Barcelona 2014



Mucho tiempo esperando el día y por fin llega. Después de una tarde de pre-maratón que ya te hace poner nervioso y una noche que duermes poco por no decir nada, nos encontramos en la línea de salida de la Zurich Maratón Barcelona 2014. A 42.195 metros de completar un sueño.

Minutos antes de la salida soy un auténtico flan, la incertidumbre se apodera de mi y al irme acercándome a la salida se me pone la piel de gallina, momentos mágicos. La salida sin presión y con la intención de coger un ritmillo cómodo desde el principio. Hay días y días, pero hay que joderse que ya en el km 2 sienta molestias en la ingle ya presiento que hoy va a tocar bailar con la fea. De momento no pasa a mas y en el km 10 después de las subiditas hasta llegar al Camp Nou logro coger a Eli y Esther del CAVA que han salido por delante mío por la aglomeración en los cajones, un saludo rápido y sigo en faena.  Poco a poco pasan los metros y voy disfrutando del ambiente, más todavía cuando me cruzo con la familia que nos va siguiendo por el recorrido (Dani y Dafne también entran en el grupo de familia). Por el paso de la media maratón sigo con el ritmo marcado pero las molestias en la ingle pasa a ser dolor. A partir de aquí ya no consigo disfrutar y poco a poco voy bajando el ritmo y el único consuelo es que todavía puedo llegar entre los tiempos marcados. Poco a poco me voy desanimando y el dolor aumenta ya solo espero el momento de que tenga que decir basta y aparcar el objetivo de tiempo.  Es en el km 32 donde el dolor se apodera de mí completamente, mi chip cambia y solo pienso en llegar lo más dignamente posible, ya que llegar voy a llegar. En mi cabeza solo voy descontando pasos, metros y kilómetros para llegar, hay momentos críticos y supongo que esto es lo que hace grande esta distancia. En el km35 miro a mi alrededor y veo algunas caras y pienso que imagen debo dar visto desde fuera, sensación de impotencia y rabia, apretó los dientes y pego otro arreón mas, hasta que el dolor me vuelve aflojar el ritmo. Los dos últimos kilómetros me rescata Esther y consigo ir a su lado hasta llegar a meta. 42.195 metros en las piernas, objetivo cumplido, lo del tiempo lo dejamos para la siguiente.


La carrera es impresionante por el ambiente y la animación, la única pega es el precio. Agradecer sin duda a familia y amigos, sin duda sin ellos y su apoyo no me hubiera llegado a plantear nunca un reto así. Esta carrera me deja momentos que no se me olvidaran nunca y no por lo espectaculares o por lo bien que me fue, sino por lo que representan. El 16 de marzo de 2014 en Barcelona justo al cruzar la línea de meta me demostré a mi mismo que cualquier cosa que me proponga con ganas, constancia y sacrificio se puede llegar a conseguir. Si me preguntáis por el mejor momento de la carrera, fue la llegada de Eli, no hay más alegría que ver los sueños de otros cumplidos.




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